El entrenador, quien forma parte del cuerpo técnico de Primera, habló sobre lo que significa la inauguración de la cancha de Casariego.
El crecimiento del deporte bolivarense tendrá este sábado un capítulo especial con la presentación en sociedad de la nueva cancha de Casariego, ubicada en el corazón del Barrio Solidaridad. El estreno será en el marco de la segunda fecha del Interligas, cuando el local reciba a Bancario de Daireaux, en una jornada que promete quedar en la historia del club. La expectativa es alta y el clima previo se vive con emoción contenida.
En diálogo con La Mañana, Adrián Fuster (ayudante de campo de Primera, entrenador de Reserva y colaborador en inferiores) puso en palabras lo que significa este logro: “Es un momento único, creo que aún no caímos. No tomamos conciencia de lo que tenemos frente a nosotros”. Sobre el estado del campo de juego fue claro: “La obra está casi terminada. Faltan detalles mínimos en vestuarios y tribunas, pero está en condiciones óptimas para recibir un partido oficial”.
Fuster también trazó una comparación con el pasado futbolero de la ciudad. “Antes había tres canchas nomás. Hoy la realidad es diferente y eso habla del crecimiento de Bolívar”, señaló, valorando el desarrollo de otras instituciones. En ese sentido, remarcó la identidad de Casariego: “Nosotros somos netamente fútbol y este lugar nos va a ayudar a impulsar mucho a los chicos del barrio. Es el empujón que necesitábamos”.
En cuanto al presente deportivo, destacó el trabajo que encabeza Félix Fornes al frente del plantel superior. “Tratamos de ser un equipo protagonista, que juegue bien. Armamos un plantel con chicos del club y les sumamos algunos jugadores de experiencia para acompañarlos”, explicó. La mirada está puesta en el largo plazo: “No queremos presionarlos, tienen todo para jugar y divertirse, y el crecimiento llegará con el tiempo”.
Respecto al Interligas 2026, el entrenador consideró que “es un torneo que va a mejorar año a año” y subrayó la exigencia que implica medirse con rivales de jerarquía. “Enfrentar equipos fuertes te da otro rodaje y eleva el nivel”, afirmó, convencido de que esa competencia será formativa para el grupo. También anticipó que algunos equipos llegarán con una preparación reforzada, lo que incrementará el desafío.
De cara a lo que viene, Fuster enumeró los próximos objetivos: “Tenemos que mejorar los vestuarios, pintar el predio y construir el paredón lateral para cerrar la cancha”. Sin embargo, hizo especial hincapié en el acompañamiento recibido: “Hay mucha gente que ayudó, incluso algunos que ya no están en el club. Estamos infinitamente agradecidos”. Finalmente, dejó una invitación abierta: “Con ganas las cosas se logran. Invito a toda la gente del barrio a que se acerque, que venga a conocer la cancha y a acompañar esta nueva etapa que es fruto del trabajo de muchos”.







