Tan solo un mes después de ganar el título sudamericano de la categoría gallo, Amalia Mazzarello atendió a Bonadeportes vía Zoom para conversar sobre la gran pelea contra Lucrecia Belén Arrieta y su encuentro con el Subsecretario de Deportes de la Provincia, Cristian Cardoso, entre otros temas. Además, repasó su historia en el boxeo.
¿Cómo suena decir que sos campeona sudamericana, Amalia?
«Suena muy bien, obviamente. Fue mucho esfuerzo y la verdad es que se ven las cosas. Siempre tiene buen sabor».
¿Cómo viviste la pelea? ¿Cómo transitaste esos días antes y cómo se terminó desarrollando?
«La verdad que a mí siempre que me dicen que tengo competencia, que voy a pelear, la verdad es como se activa como una parte muy creativa y muy linda. No solo de mi parte, sino de todo el equipo, de la gente que me hace la ropa, de los que me entrenan y de mis patrocinadores. Así que siempre es divertido, viste, ir al camino hacia la pelea siempre es muy divertido. Obviamente que está el cansancio y todo lo normal de preparar una pelea. Pero bueno, la verdad que después se vio en el resultado, se vio en el desarrollo también de lo que fue la competencia, que estábamos muy tranquilos».
«O sea, mi esquina y me incluyo. La verdad que es una de las peleas que hice con más templanza, sinceramente. Y bueno, después están los días después que la verdad en esta oportunidad no paré de hacer cosas. Entonces como que me cayó la información un poco con retardo, viste. Recién ahora estoy acá en Mar de Plata, que me tomé una semana para poder estar con mi familia, para descansar un poco, ver el mar. Y creo que recién ahora estoy haciendo como el proceso de todo, ¿no? Y es re loco porque como decís, pasó más de un mes. Pero bueno, a veces cuando uno no aquieta un toque la cabeza, viste, es como que nada, las cosas pasan y ya. Claro. Que no es tan bueno».
No, pero bueno, la realidad y la actualidad nos lleva a todos quizás a eso, me imagino que en tu caso que haces un montón de cosas, porque además de boxear, estuve leyendo, sos productora de radio…
«Sí, este año surgió, en realidad es un proyecto que viene hace bastante en mi cabeza y bueno, lo pudimos concretar este año. Es un programa FM, en Radio Universidad, que es una radio muy antigua ahí de la ciudad de La Plata. Y bueno, nada, la verdad que es un proyecto muy lindo, luego con amigos, viste, siempre intentando no amuchar ahí, que las cosas no se hagan por separado, viste, haciéndole un poco de contra frente a la actualidad, por así decirlo. Así que nada, sí, produzco este programa de radio, bueno, mismo con la radio hacemos algunos eventos, así que también estoy en contacto con músicos, con DJs, la verdad que es muy divertido, es como digo siempre, una parte fundamental como para equilibrar esto del boxeo, tener otras cositas aparte».
¿Cómo está compuesto tu equipo?
«Uy, bueno, es complicado eso, viste, porque bueno, obviamente está mi cuerpo técnico, que están Juan, está Lautaro, está Martín, está Lean, pero bueno, después están como los afectos, que son como digo yo, los patrocinadores del amor, que son muy importantes, es como, incluso ellos no lo saben, pero es como son una cuota de energía más para que Amalia llegue en condiciones incluso mentales a la pelea. La verdad que en esta oportunidad hubo mucho patrocinio del amor, así que también viste, es como los tomo a todos ellos como parte de mi equipo, ¿no? Y obviamente también mis patrocinadores, que en general son pequeñas empresas de ahí, de la ciudad, que ponen el mango, viste, en lo que pueden, viste, bueno, ama, te podemos dar esto, y es como tan genuino de su parte, ¿no? El poder bancar esto que estoy proyectando, que también, viste, a mí me da como mucha seguridad en lo que estoy haciendo, viste, cuando dudo o cuando me agarro una cosa que digo, ay, ¿para qué me dedico al boxeo? Me acuerdo de estas personas, ¿no? Y digo, che, hay gente que realmente algo le llama la atención de lo que hago, ¿no? Entonces, creo que ellos, todos ellos, son mi cuerpo técnico en algún sentido, todos ponen su granito».
Me hablás de los patrocinadores y me imagino también lo que debe significar para vos que sean todos locales, ¿no? De la importancia de la comunidad que te rodea…
«Sí, viste, como te decía al principio, un poco todo está conectado de lo que hago. A veces lo hago conscientemente, otras se dan de una manera más inconsciente. Pero en esta realidad donde lo individual está demasiado, ¿no?, como exacerbado, de repente con el boxeo hay un intento de mi parte de poder generar comunidad, ¿no? Y un poco el hecho de poder laburar con pequeñas empresas de la ciudad, se trata un poco de eso, que también es lo lindo cuando se conocen entre ellos. Me parece que va por ahí la cosa, hoy por hoy. Es como esta guerra de Star Wars, viste, como para hacerle un poco de contraparte a todo eso que viene siendo bastante pesado y oscuro, bueno, me parece que hay que generar comunidad».
¿Cómo arrancas a boxear? ¿Cómo se te dio por empezar?
«Esto es una historia igual, porque ya me la han preguntado un par de veces, entonces capaz que le ponga un condimento más, un condimento menos, van a decir voy a tapiar, pero siempre cuenta algo diferente. Pero más o menos el hilo siempre es el mismo. Yo venía de un parate bastante grande, no hacer deporte, tenía ganas de volver a empezar, porque realmente lo necesitaba por un tema de salud. Yo venía con una adicción muy grande. Entonces, bueno, en ese interín que yo, viste, me voy recuperando y bla, bla, un gran amigo mío, medio jugando de manos, me dice como che, tenés la mano pesada, ¿por qué no arrancás boxeo? Él hacía boxeo recreativo. Y bueno, fue como que escuché, dije bueno, dale, estaría bueno, ¿por qué no? Y empecé a hacer boxeo recreativo en La Plata, y a medida que fui progresando, nada, era obvio que mi cuerpo tenía una memoria zarpada en lo deportivo».
«El flaco que era mi profe en ese momento se dio cuenta y me alentó a que yo, nada, así era. Y dice como che, ¿qué onda? ¿No te parece hacer esto de manera ya tipo amateur? Y bueno, después verás. Así que fue un poco así la cosa».
Darle un marco un poco más formal te alentó y ¿pasaste de ese boxeo recreativo a tu cuerpo técnico actual?
«No, no, fue bastante más largo el trayecto. Yo en ese momento estaba viviendo en La Plata. Decido irme a Capital Federal, también un poco para cortar de lleno con estas cosas que a mí me venían haciendo mal, alejarse un poco de ciertas personas y ciertos lugares. Y mi profe de ese momento me presenta al que va a ser mi profe después. Me dice che, mira, yo conozco un boxeador, está en el Almagro Boxing Club, fíjate, podés arrancar con él. Y bueno, él empezó a ser como mi primer profe y después yo fui como yendo medio de acá para allá en otros gimnasios. Es difícil encontrar un lugarcito de una, ¿viste? Yo también soy medio rompebolas, soy medio quisquillosa. Lo fui cambiando, pero hay cosas que me sirven también de eso, de ser quisquillosa».
«Después de Capital me fui a Alemania, me quedé dos años allá, volví con la pandemia. Cuando volví a La Plata empecé a ir a Ensenada, me iba todos los días, ida y vuelta en bicicleta desde Los Hornos hasta Ensenada. Después me fui a México porque dije, bueno, me salió la oportunidad de hacer mi primera pelea profesional allá. Al final no se dio, volví. Entonces en todo ese interín hubo un montón de gente que me entrenó y a veces pienso que Amalia también ahí arriba es como que tiene un poquito de todo porque realmente tuve muy buenos profesores en todos los gimnasios, que estoy inmensamente agradecida porque siempre me han tratado muy bien. Y ahora, bueno, cuando entré Invictus, que es como la academia formal a la que yo represento, ellos sí supieron darle una vuelta de tuerca a lo que era mi boxeo y en este último tramo sumé a Juan, que también es un flaco que yo lo conozco hace un montón, me entrenó cuando yo era amateur. Y bueno, en las vueltas de la vida nos volvimos a encontrar y ahora lo sumé a él también. Así que bueno, tengo un poquito de todos, aparentemente».
Y todos te dejan algo…
Sí, por suerte también me pasó que nadie me quiso cambiar. Porque muchas veces pasa que vos vas a un gimnasio y te dicen, bueno, acá la escuela es así, y intentan por todos los medios que vos te adaptes en vez de adaptarse a tu boxeo. Que bueno, fue algo muy bueno que pasó en Invictus realmente, que tipo Lautaro en ese momento empezó a entrenar conmigo y lo que hizo fue como a mis cualidades, que yo ya era súper defensiva y qué sé yo, decir tipo, che, agarrá el centro del ring, tené confianza, que pega fuerte y dale, ¿viste? Entonces de repente como que me encontré siendo una boxeadora mucho más agresiva y pude ahora combinar las dos cosas, que fue lo que se vio en la pelea. Ir para el frente y cuando yo tenía que ir para atrás y caminar, salió perfecto, que es mi soltura, por así decirlo. Y de acá a fin de año».
¿Qué objetivo deportivo tenés de acá a fin de año?
«Ya en este último tiempo, es como que pienso de acá a dos meses, después pienso en otro dos meses y voy así, a pasitos cortos. La gran meta siempre es pelear el título del mundo, de cualquier organización, ¿viste? La idea ahora es pelear en agosto, hay una tentativa ahí, en este momento estoy laburando con Carlos Tello y bueno, esa es un poco la idea, poder llegar a pelear en agosto, una vez que pase la euforía del Mundial y todo eso. Y de ahí en más, más o menos ir teniendo esos objetivos, de pelear cada tres meses, que fue algo que a mí nunca se me dio, siempre por A o por B, o se me caía la pelea, o se me caía el título, o le agarraba gripe a la rival. Sinceramente estoy esperando eso, poder tener un poco más de continuidad»-
«No le veo mucho más recorrido seguir peleando acá en Argentina, puede ser que sí, que tal vez salga algún título como el FEDELATIN y pueda pelearlo acá, quién sabe. Pero bueno, ya te digo, no estoy pensando de acá a fin de año, porque también me genera muchísima ansiedad. Me dijeron que esté lista para agosto, bueno, me pongo eso en eje y veremos qué pasa después».
Y el apodo, El Problema, quiero saber de dónde sale…
«De que me peleo con todo el mundo. Jajaja, mentira. No, igual me gusta discutir, debo decirlo, pero no, el problema viene por varias cosas. Uno, que es como el que más o menos saben casi todos, esto que te digo, bastante quisquillosa, capaz que en amateur tuve algún que otro, algunas asperezas en su momento con la federación, porque yo decía tipo, che, no puede ser que no tengamos un ranking. Yo quería entrar a la selección y por más que había sido campeona argentina, no tenía la oportunidad de serlo».
«Como cositas que después, no sé, cuando yo me fui a Alemania, de repente saqué la licencia y ya estaba en un ranking amateur y si vos ganabas el título nacional, eso era tu puerta ya al equipo nacional. Entonces no estaba tan equivocada en su momento. Pero bueno, se generaron varias asperezas y era como el problema».
«Aparte le sumamos que era zurda, que siempre para los diestros es un problema. Y después, en realidad todo arranca cuando yo estaba en el Almagro Boxing Club, que había un profe, un santafesino, que era el profe de mi profesor, que le decían, el problema reinoso, creo, una cosa así. Y cada vez que llegaba al Almagro gritaba «Problemática».
«Y eso fue una, dos, tres, hasta que lo dice un mes entero y bueno, ahí quedó, El Problema Mazzarello. Claro. Así que estaba destinada por todos lados a que me pusieran ese apodo, aparentemente.
Bueno, pero termina siendo significativo por cómo lo contás vos, que no es algo circunstancial que se dio y quedó…
«Sí, creo que en esta carrera nada se dio por casualidad».
Quería consultarte por tu encuentro con Cristian Cardoso, ¿Cómo fue, cómo lo viviste y qué representó para vos?
«Sí, con Cristian nos conocimos apenas asumió. Yo estoy becada por la Subsecretaría de Deportes de la Provincia desde el 2021, entonces para mí es muy importante que quien esté becado tenga a disposición el poder hablar con las personas que estén a cargo, que no seamos simplemente como, bueno, una persona, le damos esta beca y ya. Así que la verdad que cada vez que siempre asume a alguien nuevo, intento como comunicarme, a veces cuesta más, a veces cuesta menos».
«La verdad que Cristian ha sido muy amable conmigo, como lo han sido todos los que yo conocí, realmente han sido muy atentos. Hablamos un poco, obviamente, de lo que fue el título. Pero también hablamos un poco de qué se puede hacer con la figura que puedo llegar a representar yo dentro del boxeo femenino en la provincia y en mi ciudad».
«Así que nada, la idea es poder coordinar algunas escuelitas, poder hacer como algunas intervenciones en los barrios. No solo de mi parte, sino hay gente que está muy instruida también dentro del boxeo, ya sean desde psicólogos, desde gente que maneja la alimentación, digo, creo que se puede armar algo copado. Así que bueno, eso fue un poco también la reunión, ¿no? Ver si de acá a fin de año podemos llegar a hacer algunas charlas, ya vamos a ver cómo lo podemos concretar en agenda, sobre todo».
¿Qué consejo le darías a una chica que quiere boxear, que quiere llegar quizás a ser campeona sudamericana o más?
«Puedo hablar desde mi experiencia. Puedo decir que para mí tuvo mucho más valor intentar equivocarme, errarle, intentar y que me salga bien. Diría que desde mi experiencia no hay nada más lindo que ser uno mismo dentro de una realidad que hoy está pidiendo a gritos que vos tengas que ser igual al otro, ¿no? Y eso es una cagada, porque esa no es la realidad, es una irrealidad que se propaga por el celular, que lamentablemente los chicos hoy, gran parte de su educación va a través de los celulares, va a través de las pantallas. Les diría que no se coman el verso de todo lo que sale a través de la pantalla, porque la gran mayoría de los que te dicen que tengas que hacer algo y que hay una receta mágica, es mentira. Así que les diría a cada una de las que quiere arrancar boxeo, que lo están arrancando porque es algo que les surgió de su corazón, es algo que les gusta, que no hay nada más lindo, nuevamente, que ser genuino con las cosas que a uno les generen amor».
«Si se van a meter en esto, sepan que es un camino difícil, mucho más para las mujeres, que ojalá cada una de nosotras vaya poniendo cada vez un poquito más de entusiasmo y que las cosas mejoren realmente para las boxeadoras en este medio. Pero bueno, eso, que no va a ser fácil, pero que si tienen ganas y pilas, lo van a poder lograr. Como a los sueños no se los compra nadie, son de uno y para uno. Así que ese sería mi consejo, por así decirlo».







