Irene Pernía viene de romperla tanto en el Nacional Sub 20 como en los Juegos Suramericanos de la Juventud disputados en Panamá, por lo que se alza como una de las grandes promesas juveniles del deporte no solo bonaerense sino nacional.
Su especialidad son los 1500 metros y los 3000 metros, donde pide pista para alzarse próximamente como uno de los grandes nombres del deporte a nivel país y continente. Luego de su gran participación en el Nacional Sub 20, habló mano a mano con Bonadeportes.
¿Qué inicio de año que tuviste? Contame un poquito de esas primeras competencias tan importantes que tuviste este año…
«Sí, la verdad que este año empezó muy temprano. Teníamos que cortar una parte de temporada porque en febrero tuvimos el evaluativo para los Juegos Sudamericanos de Panamá. Ahí quedé segunda en el clasificatorio, tanto en 1500 como en 3000. La verdad que creo que no fue mi mejor competencia, pero también entiendo que yo estaba en medio de entrenamientos, que no estábamos haciendo una apuesta para ese torneo. Después, a fines de abril, clasifiqué al Sudamericano en Panamá. Estuvimos una semana allá y competí en los 1500 y 3000 metros. Allá los resultados tampoco fueron tan buenos. En 1500 quedé quinta con 4 minutos 40 segundos. No es mi mejor marca, pero bueno, al otro día ya me calmé un poco más, se me fueron un poco los nervios. Y pude hacer una buena carrera en el 3000 y quedé segunda con 9 minutos 40 segundos».
¿Y cómo fue esa experiencia en Panamá?
«La verdad que fue una experiencia muy hermosa, creo que de todo este año va a ser una de las mejores experiencias. Porque el hecho de estar con todos los países de Sudamérica, todos juntos, estábamos todos en el mismo hotel, todas las delegaciones, y la pista la verdad que era hermosísima. Con el tema de las competencias, de las pruebas, no me sentí muy bien, la verdad. Tal vez tenía algo que ver el clima, porque era muy caluroso, y también que no me sentía del todo bien. Pero fuera de eso, fue una muy bonita experiencia».
¿Y fue tu primera experiencia así, con un formato parecido a lo que sería una Villa Olímpica?
«He tenido torneos en los que también convivimos con otros países. Por ejemplo, el sudamericano del año pasado en Perú, también fue tipo una Villa Olímpica, por así decirlo. Estábamos todos los países ahí en el mismo lugar, pero fue muy lindo porque no es algo que se da en todas las competencias».
¿Y cómo es tu relación con las otras competidoras argentinas? Porque me imagino que al ser un deporte individual, una se centra en su tarea, pero también tiene esa buena relación con las demás que al final del día terminan compitiendo contra vos.
«Sí, yo soy muy de separar lo que es la pista con lo de afuera. Cuando entramos en la pista estamos por competir, seremos contrincantes, pero ya cuando finaliza el torneo estamos todas en busca de lo mismo. Todas queremos mejorar y está bueno llevarse bien entre nosotras porque todas queremos lo mismo. Sentimos la misma pasión por el atletismo y es algo que nos gusta a todas».
Me hablás de la pasión por el atletismo: ¿Cómo llegaste a empezar a correr? ¿Cómo fueron tus inicios?
«Mis inicios fueron más o menos en 2018, 2017, en una carrera del día del niño a la que me llevó mi mamá. De ahí nos enteramos que había una pista de atletismo en Miramar, de pasto. Como me había gustado la carrera, me anotaron ahí para llevarme y que entrené un poco. Me gustó mucho, seguimos y seguimos. Ahí conocí a mi profe, Marcelo Michia. Al principio empezamos por torneos chiquitos cerca en Mar del Plata. Después ya me fui metiendo más en lo que eran bonaerenses, provinciales y así fue escalando»
¿Cómo fue tu experiencia en los Juegos Bonaerenses? Me imagino que lindo porque estás cerquita a Mar del Plata con todo lo que representa a los competidores de toda la provincia.
«Los bonaerenses son una experiencia muy hermosa de vivir. Es una semana en que estoy rodeada de mis amigos y también es como que la ciudad de Mar del Plata se pone muy en lo que es el modo deportes, artes y todo eso. Es muy lindo porque también me encuentro con personas que conozco por otros torneos y es como que nos reunimos ahí. La pista de Mar del Plata es muy hermosa y poder estar cerca una semana es hermoso».
Y ahora te tocó el Nacional Sub-20 en los últimos días: ¿Cómo te sentiste? Con muy buenos resultados por lo que pudimos leer.
Sí, no tuvimos mucho tiempo de preparación. Fueron dos semanas desde que llegué de Panamá y ahí organizamos más o menos. Hicimos lo que pudimos en el tiempo que nos quedaba. Y la verdad es que el sábado mi cabeza estaba muy dispersa. Yo tenía que recordarme que ese día yo iba a competir porque la verdad estaba bastante dispersa. Pero nada, me sentía bien. Estaba mi profesor, estaba mi familia. Me sentí muy acompañada y creo que eso influyó también a que en 1500 me fuese tan bien. Y al otro día en los 3000 me sentí bien, pero a la vez como que venía del 1500 y fue una carrera bastante dura. Pero nada, estoy feliz con mis resultados.
¿Y cómo se prepara una carrera tan larga y tan compleja? Me imagino que la cabeza debe jugar un papel fundamental para no caerse, tanta preparación, una carrera larga como decíamos recién.
«Para lo que son distancias largas siento que hay que tener bastante cabeza, sobre todo al hacer tantas vueltas. Por ejemplo, ahora son 3000, pero más adelante pueden ser 5000, 10000. Pero bueno, es algo que a mí me gusta. Y las preparaciones, sí, sobre todo nos fijamos en lo aeróbico y también meter un poco de velocidad ahí.
¿Y proyectás correr más distancia a futuro o te gustaría mantenerte en los 1500 y los 3000?
«Los 1500 y los 3000 no son una distancia oficial, por así decirlo. Por ejemplo, en la categoría 23, si no me equivoco, los 3000 creo que ya no están. Están 1500 y 800 metros, pero creo que es probable que con mi profesor nos terminemos yendo a lo que son 5000 metros y seguir compitiendo en 1500 hasta donde se pueda. Y si no, ya me enfocaré de lleno en lo que es el 5000. Tal vez se dé por querer probar obstáculos, 3000 con obstáculos. Y si no, nada, seguir con el fondo.
¿Y cómo es un día en tu vida? Me imagino que entrenás todos los días, la importancia del entrenamiento diario y la constancia es lo que te lleva a los logros que estás teniendo.
«Un día, por ejemplo, un lunes, sería 7 y media, yo estoy en la escuela hasta la 1 de la tarde y ahí voy a mi casa, como algo, y a las 2 y media de la tarde tengo un curso extracurricular en inglés, así que estoy ahí hasta las 4 de la tarde. Después algo, meriendo algo y a las 6 voy a la pista y entreno una hora, una hora y media y ya vuelo a mi casa, ceno y hago algunas tareas por ahí.
¿Cómo es ahí la pista de Miramar, el trato con tu profe?
«Con mi profe tenemos un trato muy bonito, ya nos conocemos desde hace mucho tiempo. La pista es de pasto y siento que sirve mucho, sobre todo para no cargar tanto las piernas. Es una pista muy bonita.
Y me imagino también la importancia no solo de tu familia sino de todo Miramar, de la gente que te apoya, de tu familia o que no es de tu familia: ¿Cómo vivís esa relación con la comunidad de Miramar?
«Yo siento que la gente de Miramar ayuda mucho a lo que es el deporte, siento que le interesa mucho ayudar a los deportistas y estoy muy agradecida por eso, porque en parte los logros que tengo son gracias a toda la gente que ayuda y a toda la comunidad que siempre está ahí dispuesta a ayudar, a dar un poco de lo que tienen para que yo pueda lograr mis objetivos y yo siempre voy a estar muy agradecida por eso».
Si tuvieras que plantearte un objetivo a futuro para lo que es tu carrera, ¿Qué te gustaría lograr? ¿Con qué soñás?
«Yo la verdad es que siempre tengo este objetivo en mente de que en algún momento del futuro tal vez pueda llegar a estar presente en los Juegos Olímpicos y poder representar a mi país y ya sería como algo, como un sueño tal vez bastante lejano, puede llegar a ganar una medalla».







