El combate se llevó a cabo en Bogotá y la bonaerense venció por decisión unánime en diez asaltos a la boxeadora local.
La boxeadora bonaerense Gabriela “La Chucky” Alaniz volvió a brillar sobre el ring y dio un paso determinante en su carrera profesional al vencer por decisión unánime a la colombiana Laura Wollenmann, en una intensa eliminatoria mundial avalada por la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Con este triunfo, la argentina se convirtió en la retadora oficial al título mundial mosca OMB, actualmente en manos de la campeona indiscutida Gabriela Fundora.
La pelea se disputó en el Ágora Convention Center de Bogotá, como parte de la 38ª Convención Anual de la OMB, bajo la supervisión de la Federación Colombiana de Boxeo y con la promoción de PR Best Boxing, liderada por Erika Torres. El combate fue exigente, con diez asaltos de ritmo intenso en los que Alaniz impuso su estilo agresivo y su precisión para quedarse con un fallo unánime de los jueces.
De esta manera, la púgil nacida en Buenos Aires reafirmó su condición de una de las principales figuras del boxeo femenino argentino y mundial, recuperando terreno tras su última presentación internacional. Con temple, potencia y una estrategia clara, Alaniz dejó en claro que está lista para volver a pelear por un cinturón mundial.
Luego del combate, la boxeadora dialogó con el periodista Juan Larena para el medio NotiFight, donde expresó su satisfacción y determinación por lo conseguido. “Yo dije: ‘Acá no vine a pasear, vine a buscar la pelea, y así fue. Me llevo la pelea para Argentina’”, aseguró entre sonrisas tras bajarse del cuadrilátero.
Además, Alaniz reveló que sintió cerca el nocaut en los últimos instantes del combate: “Creo que un minuto más y venía el nocaut. Sentí que metí buena derecha, pero era bastante dura”, explicó, en referencia a su rival colombiana, que resistió con entereza hasta el final de los diez rounds.
Con la victoria, “La Chucky” se posiciona nuevamente en la elite de la división mosca y apunta a un esperado enfrentamiento con Gabriela Fundora, en lo que promete ser una de las grandes peleas del boxeo femenino en 2025. “Fue una buena práctica para la revancha con la otra Gabriela”, anticipó Alaniz, dejando entrever su hambre de gloria y el deseo de volver a coronarse campeona del mundo.







