El platense de 73 años superó una de las competencias más exigentes del mundo. La prueba reunió a 1.400 atletas de 35 países con un recorrido de 2.000 metros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de running.
Gustavo Marín, un ingeniero platense de 73 años, volvió a demostrar que los límites muchas veces están más en la cabeza que en el cuerpo. El ex presidente de la Asociación de Pymes de la Construcción (Apymeco) se subió al podio en el Ironman 70.3 de Lima, Perú.
La prueba reunió a 1.400 atletas de 35 países y consistió en un recorrido demoledor: 2.000 metros de natación en aguas abiertas, 90 kilómetros de ciclismo y 21 kilómetros de running. Marín compitió en la categoría de 70 a 74 años y terminó segundo, con un tiempo total de 7 horas y 2 minutos.
«El primero me llevaba cinco minutos después de la natación. Lo fui descontando en el running, pero en los últimos siete kilómetros me agarró un bajón y no pude alcanzarlo«, contó el deportista sobre la carrera disputada el pasado 26 de abril en la costa peruana.
La etapa de natación se desarrolló en el Océano Pacífico y las condiciones climáticas complicaron a muchos participantes. «Había viento y oleaje contra la costa. Entrábamos al agua cada tres segundos. Tenías que pasar las olas tipo delfín hasta poder nadar bien», recordó.
Luego llegó el turno de la bicicleta: un circuito costero de 30 kilómetros que debía repetirse tres veces. «Había tres subidas en cada vuelta. Dos eran accesibles y una muy dura, donde había que pararse sobre la bici. Además, teníamos viento en contra a la ida y a favor a la vuelta«, detalló.
La última etapa fue el running, también sobre la costa limeña. «Después de los 90 kilómetros de bici salías a correr tres vueltas de 7 kilómetros. Ahí la cabeza juega muchísimo. La ansiedad te puede comer si arrancás demasiado fuerte«, señaló.
Desde entonces disputó 35 triatlones con 30 podios, completó 12 duatlones y ganó todos. «Entreno de lunes a sábado entre tres horas y media y cuatro horas por día«, manifestó. En las semanas previas al Ironman llegó a pedalear hasta 270 kilómetros semanales.
Su actuación en Perú le dio la posibilidad de acceder al Mundial de Ironman en Francia. Sin embargo, decidió dejar pasar el cupo. «El circuito de bicicleta es muy montañoso y yo entreno acá, en Camino Centenario. No tenía sentido ir sin estar preparado como corresponde», explicó.
Lejos de pensar en bajar el ritmo, ya tiene nuevos objetivos. «Voy a tratar de correr otra carrera en octubre. Y también una en Buenos Aires que clasifica al Mundial 2027«, adelantó. A los 73 años, Gustavo Marín sigue entrenando como un atleta profesional y compitiendo al máximo nivel internacional.







