Román Burruchaga, tenista profesional e hijo del histórico delantero de la Selección Argentina, sufrió amenazas en la previa de la semifinal del Challenger de Rosario.
El tenista denunció haber sido amenazado de muerte, mientras los agresores le exigían que perdiera su encuentro frente al taiwanés Chun Hsin Tseng. Esto activó un fuerte dispositivo de seguridad para que Burruchaga pueda jugar con tranquilidad.
Pese a esto, decidió presentarse a jugar y le ganó sin atenuantes al taiwanés por un doble 6-3, clasificándose así a la final que el domingo perdió ante Camilo Ugo Carabelli por 6-2 y 6-3.
Lamentablemente, la influencia de las apuestas deportivas sobre los jugadores compulsivos llevan a estos a cometer delitos y llevar a cabo amenazas de este tipo, por lo que las autoridades deben reforzar las campañas de concientización sobre el juego problemático.







