Nicolás Mellino, Secretario de Deportes de Quilmes: «Si tuviésemos el apoyo del Estado Nacional, Argentina sería una potencia»

En diálogo exclusivo con Bonadeportes, el funcionario quilmeño destacó el rol de los clubes de barrio para el desarrollo de los atletas bonaerenses, el desarrollo de los Juegos Bonaerenses y señaló que «el deporte argentino en este momento está viviendo su peor etapa de los últimos 20 años en materia de financiamiento».

Los Juegos Bonaerenses se encuentran en su punto más álgido. La etapa Interregional se desarrolla con normalidad y desde el Municipio de Quilmes destacaron la gran cantidad de participantes durante la etapa local. Según el Secretario de Deportes local, Nicolás Mellino, el objetivo llevar una delegación sustancial a la gran final provincial que se va a desarrollar en Mar del Plata del 19 al 23 de octubre. También remarcó el mal momento del área de deporte a nivel nacional y aseguró que «si tuviésemos el apoyo del gobierno nacional, la Argentina sería una potencia en diversas disciplinas».

En diálogo exclusivo con Bonadeportes, Mellino realizó un crudo análisis de la situación actual del financiamiento al área de deportes, remarcó la importancia de la organización de los Juegos Bonaerenses para los distintos distritos y enalteció las políticas públicas que está llevando adelante el municipio con las autoridades de los clubes de barrio para contener a una abultada cantidad de deportistas bonaerenses.

Estamos ya en la etapa interregional de los Juegos Bonaerenses, ¿cómo ves el desarrollo del evento para los quilmeños?

—Mirá, en nuestro municipio los Juegos Bonaerenses son una política central. Nosotros somos un municipio de alrededor de 700.000 habitantes con una fuerte impronta deportiva, y en la etapa local de los Juegos Bonaerenses tuvimos una inscripción de más de 15.000 participantes entre juveniles, personas mayores y personas con discapacidad, tanto en las áreas de deporte como de cultura. Esa etapa comenzó a desarrollarse alrededor de junio y finalizó antes del receso invernal, para luego pasar a competir en la etapa regional e interregional, que es lo que está sucediendo ahora en diferentes deportes, y así llegar a la final provincial, como vos bien sabés, en octubre en Mar del Plata. Es mucha la cantidad de pibes y pibas que tenemos participando en estas etapas, y es un trabajo diario, porque de los 15.000 de la etapa local son muchísimos los que llegan a la regional e interregional. En algunos somos sede, en otros salimos a los municipios vecinos para la etapa regional, y un poco más lejos para la interregional.

Justamente estamos en la etapa donde ya empieza a definirse la delegación para esta gran final que se hace en Mar del Plata. ¿Tenés alguna expectativa en torno a la delegación que va a ir?

—Mirá, no, es muy difícil. Nos pasó lo mismo el año pasado, lo charlábamos el otro día con uno de los coordinadores nuestros de los juegos. Ahora llevamos a la etapa interregional 18 equipos de conjunto, así que haciendo un cálculo de mínima de 10 personas por equipo, es muchísimo lo que puede variar: podés tener de mínima entre 180 y 200 personas. Eso es tremendo, y es prácticamente casi la mitad de nuestra delegación final, porque el año pasado fuimos a Mar del Plata con alrededor de 500 personas. No lo podemos definir hasta que termine la etapa interregional, porque son alrededor de 200 los competidores que tenemos ahí, y es deporte: pueden pasar o no.

Y en torno a esta incertidumbre, no solamente del número de la delegación que puede llegar a ir a la final en Mar del Plata, sino también en torno a la gestión: ¿cuánto le cuesta a un municipio manejar tanto una delegación de 500 como de 20 personas? ¿Cómo varía esa articulación con la provincia para llevar a los atletas a Mar del Plata?

—La provincia hace un aporte al municipio por los gastos que conlleva todo lo que es traslado, comida, alojamiento, arbitrajes. Además, hay municipios, como en nuestro caso, que agregamos indumentaria y demás, pero eso más o menos no llega a la mitad de lo que termina pagando el municipio en la final provincial, y son números que varían mucho, como te digo, y no los sabés hasta la fecha en que viajás, porque es muy cortito el plazo entre que termina la etapa interregional y la final.

Hablando específicamente de la final, el año pasado ustedes llegaron al quinto lugar en el medallero; en 2024 y 2023 fueron terceros, y en 2022 fueron séptimos. ¿Tienen alguna expectativa en torno a cómo pueden llegar al medallero, o no le dan importancia?

—En todo lo que tiene que ver con las etapas local, regional e interregional, inclusive hasta llegar a Mar del Plata, no nos preocupa el medallero. Para nosotros es una política deportiva y cultural que conlleva todo un trabajo social, y la ganancia está en la cantidad de participantes, en llegar a Mar del Plata con una de las delegaciones más numerosas de la provincia de Buenos Aires, en que los pibes estén bien alojados, bien comidos, seguros, que disfruten. Esa es la realidad. Ahora, sería un necio o un mentiroso si te digo que cuando llegan los últimos dos días de competencia no está todo el mundo mirando el medallero, y por más que uno no le dé prioridad, te introducen en esa vorágine de «uy, ya está décimo, ahora octavo, séptimo, cuarto, ahora pasaste al sexto». Son dos días que se viven con adrenalina, hasta de manera graciosa y muy divertida, y que nosotros disfrutamos mucho. Siempre trabajamos para que nos vaya bien, pero priorizando todo lo otro más que el resultado deportivo. Pero, como vos bien decís, si hacés un parámetro de los últimos años, siempre termina estando el municipio ahí en los primeros puestos. Y a veces una sola medalla te modifica tres o cuatro lugares del medallero. Y como es por sistema olímpico, la medalla de oro te lo modifica mucho más, porque ha pasado, recuerdo un año que La Matanza triplicaba a otros municipios en cantidad de medallas y no había salido primero, había quedado tercero. Pero bueno, es el orden de las medallas de oro el que ordena el medallero.

Bueno, en torno a todo esto que engloban los Juegos Bonaerenses, también hay una situación compleja a nivel nacional en cuanto al financiamiento del deporte y a las condiciones en las que entrenan los atletas. Y aun así salen campeones del mundo, tienen logros a nivel individual, ya sea Agostina Hein o algún otro atleta que sale campeón nacional, provincial, sudamericano o panamericano. Me interesa saber tu opinión sobre la situación actual del deporte argentino. ¿Qué pensás?

—El deporte argentino en este momento está viviendo su peor etapa de los últimos, se puede decir, 20 años en materia de financiamiento. Hay un gobierno nacional que desfinanció por completo el deporte argentino. De hecho, hará un mes o dos, se eliminó una partida de 374 mil millones de pesos que estaba destinada a infraestructura deportiva, y haciendo números, eso daba para haber construido 10 polideportivos en cada una de las provincias de nuestro país. Sumale la eliminación de becas, el programa Clubes en Obra eliminado, el programa Hay Equipo también. Hoy no contamos con ningún tipo de apoyo ni de becas ni de financiamiento del Estado nacional para el desarrollo del deporte local. Es un gran esfuerzo el que hace el municipio en la administración de los recursos para poder generar obras y ayudar a los clubes y desarrollar el deporte de nuestra ciudad. Ahora bien, ¿siguen saliendo deportistas en nuestro país? Sí, por supuesto. ¿Siguen compitiendo selecciones en el más alto nivel con los mejores resultados, como el caso de las Leonas o los Leones el fin de semana pasado? Sí. Argentina tiene un plus, tiene una pasión, tiene los clubes de barrio, una ambición deportiva de ganar que lleva a esas cuestiones. Pero si te comparás en cuestiones presupuestarias o de infraestructura con otros países, estamos muy pero muy lejos. ¿Qué implica esto? Que si tuviésemos el apoyo de un Estado nacional que pone al deporte como política de Estado, Argentina sería una potencia sin dudas.

En este marco de complejidad económica, ustedes pudieron organizar la Copa Ciudad de Quilmes con diversas actividades: tenis, atletismo, y muchas cosas más. ¿Cómo fue ese nivel de organización?

—Y mira, justamente estamos en pleno desarrollo de la Copa Ciudad. Es un proyecto que creamos cuando llegamos a la gestión en 2019, en donde buscábamos articular a los clubes de nuestra ciudad de un mismo deporte que quizás en su nivel federativo competían en diferentes categorías, tanto en FEMEBAL como en FEBAMBA, en la disciplina y en la federación que sea. Comenzó de modo recreativo y terminó instalándose como una copa que los clubes de la ciudad esperan y ya tienen calendarizada para competir, tanto en rugby, que juegan dos o tres clubes de la ciudad, en básquet —ayer se jugó una semifinal con el estadio del Club Quilmes lleno de gente, preparándonos para la final del domingo 20—, ya se finalizó handball, este domingo finaliza vóley, y se realizó también por primera vez la de natación en nuestro natatorio. Todo eso con recursos propios del municipio, porque hay una política de desarrollo del deporte en nuestra ciudad planificada; esto no es al azar. Cuando llegamos a la gestión en 2019, Mayra Mendoza ya venía trabajando con todas las áreas de gobierno para asumir este rol; no fue algo improvisado, de ganar una elección y después ver qué hacer. En cada área de gobierno ya había un diagnóstico previo y una planificación estratégica. En materia deportiva sabíamos que era un municipio con un abandono total a los clubes de barrio, y con una de las infraestructuras deportivas más escasas de todo el conurbano: existía un solo polideportivo para los 700.000 habitantes. De ahí se encaró un proyecto en donde empezás a georreferenciar en la ciudad dónde se necesitan los distintos polideportivos. De tener uno, ya se crearon tres, y el primer natatorio municipal climatizado. Y en el plan bianual 25-27 se van a crear otros tres y otro natatorio. Justamente hoy por la tarde tenemos el anuncio de un nuevo polideportivo y natatorio en Bernal Oeste, donde vamos a estar acompañados por instituciones de la zona porque la obra ya comenzó. Y por otro lado, una política de desarrollo y acompañamiento muy fuerte a los clubes de barrio, buscando primero su regularización para que puedan acceder a apoyos económicos para mejoras de infraestructura: mejoras «suaves», como les decimos, que tienen que ver con obras chicas, y mejoras mucho más superlativas, como seis canchas de parqué, un club techado, salones de usos múltiples, vestuarios. Siempre con la idea de generar calidad en la política deportiva para los clubes y para el desarrollo de los chicos en el futuro.

Mencionabas mucho la importancia de los clubes de barrio. ¿Cómo es la relación del municipio, específicamente de la cartera de deportes, con las autoridades de los clubes de barrio?

—Para nosotros es fundamental para la gestión: son el nexo con la comunidad. Tenemos una relación permanente y diaria con las autoridades de los clubes de nuestra ciudad, que es una ciudad con muchísimas instituciones, más de 600 entre clubes, sociedades de fomento y centros de jubilados, a las que concurre muchísima gente a realizar actividad física, de manera recreativa en algunos casos y competitiva federativa en otros. Para nosotros es un eslabón más de nuestra política deportiva, y la relación es diaria y permanente.

¿Cuáles son los planes de Quilmes en materia deportiva de cara al futuro?

—Bueno, como te decía, nuestro plan de infraestructura estratégico es la creación de polideportivos y natatorios municipales: pasamos de un polideportivo a tener ahora cuatro, vamos a construir tres más en este año y medio que queda de gestión, un segundo natatorio municipal climatizado, y estamos definiendo la creación de una nueva pista de atletismo en el distrito. Así vamos a cerrar un ciclo de infraestructura deportiva de 8 años, donde pasamos de un polideportivo a 8, de 0 natatorios a 2, y con una pista nueva de atletismo, sentando las bases para seguir desarrollando deportistas de nuestra ciudad. Y por otro lado, seguir apostando al desarrollo y crecimiento de los clubes de barrio, que con un gobierno que le da la espalda, desde el municipio se hace todo lo posible, aunque es mucho más difícil cuando no existe ningún otro tipo de apoyo.

Y lo último que te quería preguntar es cómo viene siendo la relación con Eva Mieri, en su rol como intendenta interina. Estuvo acompañando también al deporte, en varias jornadas de los Juegos Bonaerenses locales, y se la vio presente y participando. ¿Cómo fue esa dinámica entre ustedes?

—Mirá, acá, como digo siempre, Mayra conformó un equipo de trabajo donde, para que los eventos, las cuestiones o las obras ocurran, hay un trabajo de muchísimas áreas que quizás no están a la vista pero que trabajan para que esto suceda. Es una continuidad de trabajo, porque acá lo que importa es el proyecto, no las personas. Y en el caso de Eva, es una compañera que viene trabajando con nosotros desde el momento uno: cuando le tocó estar en el Consejo Deliberante como concejala, acompañó siempre las políticas deportivas, y hoy, en este nuevo rol como intendenta interina, el deporte sigue siendo una prioridad. Como ustedes bien dicen, la ven permanentemente acompañando las distintas acciones que se vienen llevando a cabo, tanto la Copa Ciudad como los Juegos Bonaerenses, o el desarrollo o la visita a alguna institución. Así que para nosotros, desde el área deportiva, eso es una tranquilidad: saber que se continúa apostando al deporte en la ciudad.

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