Con un calendario repleto de actividades, se cerró la temporada que tuvo tintes recreativos y artísticos.
El ciclo 2026 de la Escuela de Verano en el distrito de Tornquist cerró con un balance altamente positivo, marcado por una importante participación de chicos y chicas y una propuesta pedagógica sostenida a lo largo de toda la temporada. Así lo destacó el coordinador distrital, profesor Nicolás Cabral, quien remarcó el crecimiento de las sedes y la consolidación del equipo de trabajo. El programa volvió a posicionarse como una política pública clave durante el receso estival.
En diálogo con FM Reflejos, Cabral señaló que la edición 2026 estuvo atravesada por una fuerte impronta recreativa y artística, con actividades centradas en el arte circense, espectáculos de magia y propuestas de malabares. Durante un mes, las distintas sedes del distrito desarrollaron jornadas intensas que combinaron juego, aprendizaje y contención. El cierre del ciclo reflejó el trabajo sostenido de docentes y coordinadores en cada localidad.
En cuanto a la concurrencia, el coordinador informó que el promedio fue de aproximadamente 500 chicos por día en todo el distrito, un número que evidencia el impacto del programa en la comunidad. La sede de Sierra de la Ventana fue la más convocante, con 150 inscriptos y picos diarios de hasta 110 niños. Estos datos consolidan a la Escuela de Verano como una de las propuestas más elegidas por las familias durante el verano.
Cabral también destacó el crecimiento de sedes como Villa Ventana, que en esta edición logró igualar e incluso superar la asistencia de localidades históricamente más convocantes. En Tornquist y Saldungaray se mantuvo una fuerte presencia de niños y niñas de los niveles Inicial y Primaria, mientras que en Secundaria se registró una baja vinculada a la oferta complementaria del Centro de Educación Física (CEF).
Uno de los aspectos más valorados de la temporada fue la estabilidad del equipo docente y auxiliar, un hecho poco habitual en años anteriores. Según explicó el coordinador, no se produjeron renuncias ni modificaciones de cargos a mitad del ciclo, lo que permitió un desarrollo ordenado de las actividades. Además, resaltó el compromiso del personal de comedor, que debió afrontar una demanda superior a la del ciclo lectivo regular.
Finalmente, Cabral subrayó que la Escuela de Verano va mucho más allá de una propuesta recreativa, ya que incorpora contenidos pedagógicos, especialmente en el área acuática. De cara al futuro, invitó a las familias que aún no participan a sumarse en próximas ediciones, recordando que se trata de un programa gratuito y abierto a toda la comunidad. Tras el cierre del ciclo, el coordinador continuará con su labor profesional en clubes y seleccionados deportivos de la región.







