Nacido en Balcarce el 24 de junio de 1911, Juan Manuel Fangio se convirtió en uno de los primeros grandes nombres de la historia de la Formula 1, llevando la bandera argentina y a la Provincia de Buenos Aires a lo más alto en los años iniciales de la competencia.
Fue uno de los primeros integrantes argentinos de una familia de inmigrantes italianos y dio sus primeros pasos cerca de los autos a sus once años, en 1922, mientras iba al primario. Un año más tarde ya manejaba un Overland de 4 cilindros, cuenta Cristina Zarlenga en Perfil.
Su camino como piloto arrancó en el incipiente Turismo Carretera en 1938 con Ford pasando luego a Chevrolet, en una época donde la rivalidad como la conocemos hoy no existía. En 1940 y 1941 fue campeón del TC, venciendo a nombres históricos como Oscar Gálvez.

En 1950 se convirtió en uno de los pioneros de la F1, corriendo a bordo de un Alfa Romeo la carrera inaugural de la categoría en el mítico circuito de Silverstone. Entre ese año y 1958, año de su retiro, Fangio ganó 5 campeonatos del mundo con cuatro equipos distintos: 1951, con Alfa Romeo, 1954 y 1955 con Mercedes, 1956 con Ferrari y 1957 con Maserati.
Juan Manuel, luego de una vida llena de honores y gloria, pasó a la inmortalidad el 17 de julio 1995 a causa de una crisis respiratoria. Su velatorio se llevó a cabo en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno y sus restos hoy descansan en el Museo Fangio, una de las principales atracciones de Balcarce.
Al día de hoy, en una época donde todo parece ser efímero e inmediato, Fangio nos recuerda la importancia de la historia: es celebrado por la FIA de manera frecuente y los pilotos que hoy brillan en la F1 saben de sus hazañas. Franco Colapinto, que busca seguir su legado, condujo uno de sus Mercedes en las calles de Buenos Aires y emocionó a todos, demostrando que Juan Manuel sigue vivo en los corazones fierreros.






