Brenda Bernard brilló en el Mundial Ironman 70.3

La pergaminense finalizó en el puesto 173 en la categoría F35-39 años.

La triatleta pergaminense Brenda Bernard volvió a representar con orgullo a la ciudad en el plano internacional al completar su segundo Mundial Ironman 70.3, realizado el último fin de semana en Marbella, España. La deportista recorrió los 1,9 kilómetros de natación, 90 de ciclismo y 21 de pedestrismo en un tiempo total de 6 horas, 12 minutos y 59 segundos, marcando así otro hito en su carrera.

Bernard finalizó en el puesto 173 dentro de la categoría F35-39 años, sobre un total de 282 competidoras, y en el lugar 1.129 de la clasificación general femenina, que reunió a más de 2.200 atletas de todo el mundo. Sus parciales fueron de 37m14s en natación, 3h50m39s en ciclismo y 1h32m33s en el medio maratón, un registro destacado considerando la exigencia del circuito montañoso.

En diálogo con La Opinión de Pergamino, Brenda repasó las sensaciones que le dejó una competencia tan dura como especial. “La carrera fue en el Mediterráneo y el mar estaba bastante movido, picado, no fue fácil. Pensé que iba a estar más tranquilo, pero pude nadar bien. Me guardé energía para la bici, porque sabía que era la parte más complicada”, contó, con la satisfacción de haber superado una de las pruebas más exigentes del calendario mundial.

El circuito de ciclismo, de 90 kilómetros, se desarrolló en la zona montañosa de Ojén, un pintoresco pueblo andaluz que combinó paisajes increíbles con un terreno técnico y desafiante. “Fue muy montañoso, con subidas, bajadas y curvas. Nosotros no estamos acostumbrados a eso porque vivimos en un terreno llano. Encima corría con una bici alquilada y en el kilómetro 20 tuve un problema mecánico que me obligó a parar 20 minutos. Pensé que mi carrera terminaba ahí, pero una argentina me ayudó y pudimos arreglarla. Gracias a ella seguí”, relató emocionada.

A pesar del contratiempo, no se rindió. “Tuve que pedalear casi todo el recorrido con el plato chico. Las piernas en bajada no daban más, pero lo único que quería era terminar. Quería bajarme de la bicicleta, era la prueba de fuego en este Mundial”, recordó. Esa perseverancia le permitió completar la etapa más dura y encarar la parte final con energías renovadas.

“Corriendo me sentí muy bien, me desquité de alguna manera. Feliz con el resultado y con haber logrado otra medalla mundialista. El lugar, la gente, toda la movida fue espectacular”, expresó Bernard, que cerró en Marbella su tercera experiencia mundialista, tras haber competido en el Ironman 70.3 de Niza (2019) y en el Ironman de Kona, Hawái (2023).

En abril, Brenda había conseguido su clasificación a Marbella tras una destacada actuación en el Ironman 70.3 de San Juan, donde fue sexta en la general femenina y cuarta en su categoría. “Todo lo que entrené quiero dejarlo plasmado en el Mundial”, había dicho antes de viajar. Lo cumplió con creces: volvió a cruzar la meta, colgándose una nueva medalla que resume su esfuerzo, disciplina y pasión por el triatlón.

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