Después de la remontada agónica por 2-1 que clasificó al equipo a la final del Mundial, los jugadores desataron la euforia en el vestuario. Lionel Messi cantó junto a sus compañeros, Rodrigo De Paul apareció con un piluso y Nicolás Otamendi mostró las «perlitas» de la celebración en sus redes sociales.
La Selección Argentina vivió una noche inolvidable en Atlanta. Después de eliminar a Inglaterra con dos goles agónicos en los minutos finales, los jugadores trasladaron la fiesta al vestuario del Mercedes-Benz Stadium, donde desataron una celebración íntima que quedó registrada en videos y fotos que rápidamente se viralizaron.
El festejo mostró a un plantel unido y eufórico. En las imágenes publicadas por la cuenta oficial de la Selección, se ve a Lionel Messi cantando junto a sus compañeros y participando activamente del clima festivo. Rodrigo De Paul, fiel a su estilo, apareció como uno de los más entusiastas, luciendo un piluso del seleccionado mientras se sumaba a los cánticos que replicaban los que la hinchada entonó en las tribunas durante todo el partido.
El defensor Nicolás Otamendi, que ingresó para jugar los minutos finales del partido, se encargó de capturar con su celular algunos de los momentos más espontáneos de la celebración y los compartió en sus redes sociales. Además de los cánticos y abrazos entre los futbolistas, las grabaciones dejaron «perlitas» como el ingreso de Ezequiel «Pocho» Lavezzi al vestuario, que generó una ola de comentarios y emoticones entre los hinchas.
La alegría por el pase a la final continuó al día siguiente en la concentración. Rodrigo De Paul, una vez más, abrió las puertas de la intimidad del plantel al publicar en sus redes sociales una foto junto a Lionel Messi. Ambos aparecen recostados en la cama del hotel, sonrientes y compartiendo mate, sin haberse cambiado siquiera la camiseta albiceleste. «Buen día», escribió De Paul junto a siete banderas argentinas, en referencia a los siete partidos ganados en el torneo.
La postal también mostró un termo y un mate completamente dorados, que Messi y De Paul compartían como parte de ese desayuno especial después de una noche histórica.
La remontada ante Inglaterra, con goles de Enzo Fernández (85′) y Lautaro Martínez (90+2′), fue otra demostración de carácter de un equipo que supo sufrir y encontrar la victoria en los momentos más críticos. El domingo, la Selección buscará el bicampeonato frente a España en una final inédita, pero antes, la euforia de la clasificación sigue intacta en cada rincón del país y también en la concentración del plantel.








