La competencia ofreció recorridos de 5, 10 y 21 kilómetros, y contó con la presencia de miles de atletas de la zona.
La Laguna de San Vicente volvió a convertirse en el epicentro del deporte regional con la realización de la 16ª edición de San Vicente Corre, una de las competencias atléticas más tradicionales de la zona. Más de mil atletas dijeron presente en una jornada que también reunió a familiares, amigos y vecinos que se acercaron para acompañar y alentar a los participantes.
El evento ofreció recorridos de 5, 10 y 21 kilómetros, permitiendo la participación tanto de corredores experimentados como de aficionados que encontraron en la propuesta una oportunidad para disfrutar del deporte al aire libre. El entorno natural de la laguna aportó un marco ideal para una competencia que combina actividad física, recreación y encuentro comunitario.
Una vez más, la distancia de 21 kilómetros se destacó como uno de los principales atractivos de la jornada. Esta modalidad continúa consolidando a San Vicente Corre dentro del calendario de pruebas de fondo de la región, convocando a atletas provenientes de distintos puntos del país e incluso del exterior.
Entre los datos más sobresalientes de esta edición se registró la presencia de corredores llegados desde Uruguay, quienes viajaron especialmente para formar parte de la competencia. La creciente participación de deportistas de diferentes localidades refleja el posicionamiento que el evento ha logrado alcanzar a lo largo de los años.
El intendente Nicolás Mantegazza acompañó la actividad y remarcó la importancia de continuar promoviendo iniciativas que fomenten hábitos saludables y fortalezcan los espacios de integración social. Además, destacó el crecimiento sostenido de la carrera, que edición tras edición suma nuevos participantes y afianza su relevancia dentro del ámbito deportivo regional.
La organización estuvo a cargo del Rotary Club San Vicente y Corredores de Zona Sur, instituciones que mantienen vivo este evento desde hace años. Además de las pruebas atléticas, la jornada incluyó actividades recreativas, puestos de hidratación y ceremonias de premiación, completando una verdadera fiesta del deporte que reafirmó el valor de la Laguna de San Vicente como escenario de grandes encuentros deportivos y comunitarios.






