Las atletas suarenses se coronaron bicampeonas en la categoría +60 de pádel femenino en las Finales.
Con la emoción intacta tras un nuevo logro deportivo, Teresa Fappiani y Marisa Hoffmann compartieron su alegría luego de consagrarse bicampeonas en los Juegos Bonaerenses 2025 en la categoría +60 de pádel femenino. Las suarenses, que también vienen de obtener el subcampeonato nacional en Rosario (+50), se mostraron orgullosas de representar una vez más al distrito.
“Gracias a Dios seguimos ganándoles a todas. No lo esperaba, pero se nos dio otra vez, y estamos felices. Es un orgullo poder traer otra medalla para Suárez”, expresó Marisa en diálogo con La Nueva Radio Suárez. Su compañera, Teresa, valoró el nivel de la competencia: “Este año fue mucho más alto. En el primer partido casi quedamos afuera, pero después de superarlo sabíamos que podíamos llegar. Veníamos con mucha confianza después del nacional, eso nos dio un gran impulso”.
El bicampeonato, además del mérito deportivo, ratifica la fortaleza de una dupla que combina experiencia y mentalidad. “En esta categoría todas tenemos juego, pero lo que marca la diferencia es la cabeza. Nos entendemos mucho, jugamos en equipo y disfrutamos cada punto”, destacó Marisa. Ambas coincidieron en que el compañerismo y la calma fueron claves para volver a subirse al podio bonaerense.
Durante la entrevista, recordaron con cariño el apoyo recibido en Mar del Plata. “La gente nos alentaba sin conocernos, y tener a la delegación de Suárez gritando desde las tribunas fue muy emocionante. Uno juega por amor al deporte, pero también por el orgullo de representar al pueblo”, dijo Teresa, quien también agradeció al equipo del Consejo de Personas Mayores por su acompañamiento. “Osvaldo Lezica es un genio, siempre atento. Se quedó hasta el final con nosotros junto a Dani, eso vale muchísimo”, agregó.
Lejos de conformarse, Fappiani y Hoffmann ya piensan en lo que viene. “Vamos por el tercero”, lanzaron entre risas. “Nos encanta competir, pero sobre todo disfrutar. La edad no es un límite, es una motivación para seguir”, afirmaron, dejando en claro que la pasión por el pádel sigue intacta.
Antes de despedirse, dejaron un mensaje a las nuevas generaciones del deporte suarense: “Que sigan, que entrenen y que se diviertan. El pádel cambió mucho, pero lo más importante sigue siendo usar la cabeza, mantener la disciplina y disfrutar del juego. Todo se puede si se hace con pasión”. Con esa filosofía, Teresa y Marisa volvieron a dejar bien alto el nombre de Coronel Suárez, demostrando que el amor por el deporte no tiene edad.







