El atleta de Ituzaingó logró destacadas participaciones en torneos internacionales que lo depositó nuevamente entre los mejores del mundo.
A sus 42 años, el palista adaptado Gabriel Cópola atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. El vecino de Ituzaingó logró destacadas actuaciones en torneos disputados en Sudamérica y Europa, una serie de resultados que le permitieron regresar al top ten mundial del tenis de mesa adaptado. El deportista celebró este presente con emoción y aseguró sentirse “más vigente que nunca”.
Cópola participó recientemente de competencias en Chile, Brasil, Italia y España, donde obtuvo importantes triunfos tanto a nivel individual como representando a la Selección Argentina. El atleta, que además es docente de Educación Física y magíster en Educación Superior egresado de la Universidad Nacional de La Matanza, reconoció que no imaginaba volver a alcanzar semejante nivel competitivo. “Estoy muy feliz. Si me decían que esto iba a pasar, no lo podía creer”, expresó en diálogo con el programa Primer Plano.
Uno de los momentos más destacados de la gira sudamericana se produjo en el torneo Future de Santiago de Chile. Allí, el argentino alcanzó la final individual, donde cayó frente al brasileño Fabio Silva, aunque luego logró consagrarse en la competencia de dobles junto a su compañero Elías Romero. Esa actuación fue una nueva muestra del crecimiento sostenido que viene teniendo dentro del circuito internacional.
La gira continuó en Brasil, donde Cópola y Romero protagonizaron uno de los triunfos más resonantes de su carrera al vencer a la dupla número uno del mundo en el Challenger de San Pablo. El resultado fue celebrado por el equipo argentino y marcó un nuevo hito para el tenis de mesa adaptado nacional, consolidando al deportista bonaerense entre los referentes de la disciplina.
En Europa también dejó su sello. Durante la final del torneo Future de Costa Brava, en España, Cópola protagonizó un punto espectacular que rápidamente se viralizó entre los seguidores del deporte. Incluso el propio jugador reconoció haber pedido disculpas a su rival por la definición, aunque admitió entre risas que por dentro estaba viviendo una enorme satisfacción por la jugada realizada.
Más allá de los logros deportivos, el atleta destacó el acompañamiento de su familia, especialmente de sus mellizas de tres años, quienes hoy disfrutan y comprenden cada vez más su carrera. Además, reveló que para afrontar los viajes a Chile y Brasil debió recurrir al apoyo de sponsors y colaboradores. “Por primera vez tuve que salir a buscar ayuda y estoy agradecido con cada persona que acompañó”, señaló el deportista, que continúa representando al país en la élite mundial del tenis de mesa adaptado.






