Gracias a su esfuerzo y a la colaboración económica de miles de personas, el jóven atleta bonaerense viajará a participar de los Juegos Parapanamericanos.
En la antesala de los Juegos Parapanamericanos Juveniles de Santiago 2025, la historia de Inti Mantz, nadador con autismo oriundo de Burzaco, se vuelve un ejemplo de esfuerzo y constancia. Sus padres, Erika y Guillermo, contaron cómo el deporte se transformó en una herramienta de vida para su hijo.
Inti comenzó a nadar a los tres años, imitando a los delfines y encontrando en el agua un espacio de calma y libertad. Su primera experiencia deportiva fue en el club Integra Sports, donde aprendió a desenvolverse y descubrió su amor por la natación.
A los 14 años participó en un Sudamericano y ganó cuatro medallas, lo que marcó un antes y un después en su carrera. A partir de ese logro, se sumó al club Once Unidos, donde encontró un entorno que potenció su desarrollo deportivo y humano.
Según contaron sus padres, el entrenador Ezequiel Valdéz lo recibió con los brazos abiertos, junto a un grupo que trabaja con compromiso por la inclusión. Hace poco brindaron una charla sobre autismo a los nadadores del club, con gran participación e interés de todos.
Hoy Inti entrena con entusiasmo y asegura que para él, Once Unidos “es épico”. Está cursando quinto año de secundaria y ya se desenvuelve solo, algo que sus padres valoran como un enorme avance personal.
Del 31 de octubre al 9 de noviembre competirá en los Juegos Parapanamericanos Juveniles de Chile. Antes deberá viajar a Perú para certificar su licencia internacional. Para financiar el viaje, participó junto a su familia en el programa “Buenas Noches Familia”, donde logró superar el objetivo de recaudación.







