Kenny Castro, la nueva estrella del taekwondo bonaerense

Ganó la medalla de oro en los Juegos Bonaerenses y fue reconocido por el Honorable Concejo Deliberante de San Vicente.

A sus 12 años, Kenny Castro se ha convertido en una de las grandes promesas del taekwondo en Alejandro Korn. Su reciente consagración con la medalla de oro en los Juegos Bonaerenses lo llevó a ser reconocido como personalidad destacada por el Honorable Concejo Deliberante de San Vicente. El logro corona un año clave en su crecimiento deportivo, acompañado de cerca por su padre y entrenador, Jairo Castro, en la Sociedad de Fomento Santa Ana.

El vínculo de Kenny con el taekwondo empezó prácticamente desde que aprendió a caminar. Según relató su papá, el joven comenzó a entrenar a los 4 años, siguiéndolo a él cuando aún no dictaba clases formalmente. Desde entonces, el deporte se convirtió en una parte esencial de su vida. Hoy, con cinturón azul, compite en la modalidad de formas y vive una etapa de pleno desarrollo técnico.

Este 2025 representó un desafío especial para el joven taekwondista, ya que participó por primera vez en los Juegos Bonaerenses. Kenny superó con solvencia las etapas regionales e interregionales hasta meterse en la final de Mar del Plata. En la categoría masculina 2013, logró quedarse con el oro, un resultado que Jairo celebró con emoción y orgullo familiar.

La experiencia en Mar del Plata fue inolvidable para Kenny, no solo desde lo deportivo sino también desde lo humano. Recordó con entusiasmo haber conocido otras disciplinas, observar la velocidad y destreza de los atletas y compartir tiempo con la delegación local. Entre las anécdotas más especiales mencionó las tardes en la playa, los juegos, las fotos y las tradicionales patadas en el aire que hicieron reír a todo el grupo.

Tras su gran desempeño, el Concejo Deliberante de San Vicente lo convocó para reconocer oficialmente su trayectoria y dedicación. Kenny recordó ese momento como emocionante y algo nervioso al inicio, pero finalmente gratificante. Escuchó atentamente cuando mencionaron su historia, su familia y su recorrido deportivo, y el aplauso del público selló una jornada que no olvidará fácilmente.

Con el envión anímico del premio y el reconocimiento local, Kenny ya piensa en nuevos desafíos. Sueña con llegar algún día al Mundial, cuando obtenga el cinturón negro, y mientras tanto se prepara para lo que podría ser su próximo gran paso: participar en la Copa del Mundo en Barcelona el año que viene. Con disciplina, entusiasmo y el acompañamiento de su familia, su camino recién empieza.

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