En 2026 la liga local pasará a tener 17 equipos a partir de la disolución de la Liga de Coronel Pringles y el traspaso de los equipos de la misma a la competencia de Dorrego.
La Liga de Fútbol de Coronel Dorrego se encamina a vivir una transformación histórica de cara a la temporada 2026. La posible disolución de la Liga de Coronel Pringles y el arribo de varios clubes campeones y tradicionales de la región impulsan un escenario inédito, con un torneo que podría pasar de diez a diecisiete equipos y expandirse a ocho localidades.
El movimiento ya está en marcha: Alem, Alumni, Independiente, Almaceneros y Club de Pelota, todos de Coronel Pringles, presentaron formalmente su intención de incorporarse a la LFCD. La búsqueda de mayor competitividad y la expectativa de aval por parte del Consejo Federal aceleraron un éxodo que redefine el mapa futbolístico del sudoeste bonaerense.
A este desembarco se suma Esperanza de Monte Hermoso, flamante bicampeón de la Liga Rosaleña, que decidió dar el salto en busca de nuevos desafíos deportivos. La única incógnita pendiente es Unión Santamarina de Oriente, que en los próximos días definirá si cuenta con la estructura necesaria para afrontar una competencia de mayor exigencia.
En este nuevo contexto, los clubes de la comarca serrana toman un rol central. Atlético Ventana, que transita un proceso de crecimiento sostenido bajo la conducción de Jorge Brunet —ya confirmado para 2026—, apuesta a consolidarse apoyado en la fortaleza de su localía. Por su parte, Porteño de Saldungaray, con Maximiliano Villalba al frente del cuerpo técnico, buscará sostener la mística que lo llevó a pelear en los primeros planos del último torneo.
La expansión representa un salto cualitativo y cuantitativo, pero también un desafío logístico de gran magnitud. Con sedes en Dorrego, Monte Hermoso, Sierra de la Ventana, Saldungaray, El Perdido, Oriente y Coronel Pringles, el certamen ya es bautizado como “el campeonato de las rutas”, con traslados que en algunos casos superan los 120 kilómetros por tramo y exigen un esfuerzo adicional a planteles y dirigentes.
Si se confirma el formato de todos contra todos, los números serán elocuentes: solo los equipos serranos podrían recorrer cerca de 3.800 kilómetros en la fase regular, con Oriente como el destino más lejano. En ese escenario, el costo del transporte asoma como un factor clave y el “jugador número 12” de las comisiones directivas, en una de las ligas más extensas y desafiantes de la provincia.







