El entrenador de la selección de Colombia se prepara para dirigir su primer Mundial.
Mientras Leandro Paredes y Gonzalo Montiel representan a La Matanza dentro del campo de juego en el Mundial 2026, otro nombre ligado al distrito tendrá protagonismo en la máxima cita del fútbol internacional. Se trata de Néstor Lorenzo, oriundo de Villa Celina, quien se convirtió en el único director técnico matancero en conducir a una selección durante una Copa del Mundo.
Nacido el 28 de febrero de 1966, Lorenzo inició su carrera futbolística en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors. Su debut profesional llegó en 1985 y rápidamente comenzó a consolidarse como defensor central. Durante su paso por el conjunto de La Paternal disputó 67 encuentros y obtuvo la Copa Interamericana de 1986, antes de dar el salto al fútbol europeo.
En 1989 arribó al Bari de Italia, donde tuvo una destacada temporada que le permitió mantenerse en el radar de la Selección Argentina. Su rendimiento convenció a Carlos Bilardo, quien lo incluyó en la lista definitiva para el Mundial de Italia 1990. Allí disputó tres partidos y formó parte del plantel que alcanzó la final del torneo, obteniendo el subcampeonato junto a figuras como Diego Maradona.
Tras su experiencia mundialista, continuó su carrera en Inglaterra con la camiseta del Swindon Town y luego regresó al país para vestir los colores de San Lorenzo. Más tarde pasó por Banfield, Ferro, Boca y Quilmes, club en el que puso punto final a su trayectoria como futbolista profesional en 1998, luego de disputar la temporada de la Primera B Nacional.
Lejos de alejarse del fútbol, Lorenzo inició una extensa etapa como ayudante de campo de José Pekerman. Junto al histórico entrenador trabajó en las selecciones juveniles argentinas, en la Selección Mayor, en clubes mexicanos y también en el seleccionado colombiano. Esa experiencia acumulada durante casi dos décadas fue clave para dar el salto y asumir su primer desafío como entrenador principal en Melgar de Perú, donde obtuvo importantes resultados deportivos.
Su buen trabajo en el fútbol peruano le abrió nuevamente las puertas de Colombia, esta vez como director técnico. Desde su llegada logró consolidar un proyecto competitivo, alcanzó la final de la Copa América 2024 y condujo al equipo hacia la clasificación al Mundial 2026. Ahora, al frente de la selección cafetera, afrontará una nueva edición de la Copa del Mundo con el objetivo de seguir haciendo historia y llevando el nombre de La Matanza a lo más alto del fútbol internacional.







