Organizado junto a la Federación Bonaerense de Gimnasia Aeróbica, la ciudad reunió a los atletas más destacados de la Provincia.
La localidad de Pigüé se convirtió este fin de semana en el epicentro del deporte bonaerense al recibir a más de 250 deportistas de distintos puntos de la provincia para participar del 2° Torneo Provincial de Gimnasia Aeróbica y la Copa de Clubes 2025. El evento reunió a atletas, entrenadores y familias en una jornada cargada de energía, talento y entusiasmo.
El torneo, organizado junto a la Federación Bonaerense de Gimnasia Aeróbica, consolidó a Pigüé como una de las sedes más importantes para el desarrollo de esta disciplina. Las distintas categorías ofrecieron un espectáculo vibrante, donde se combinaron precisión técnica, creatividad y trabajo en equipo, reflejando el crecimiento sostenido de la gimnasia en la región.
Durante las competencias, se vivió un ambiente de camaradería y respeto entre los participantes, quienes compartieron una experiencia deportiva que trascendió los resultados. La cita sirvió además como espacio de encuentro e intercambio para escuelas y clubes de toda la provincia, fortaleciendo los lazos dentro de la comunidad gimnástica bonaerense.
Desde la organización destacaron el esfuerzo y la dedicación de los atletas, así como el compromiso de quienes hicieron posible la realización del evento. “Nos enorgullece ser sede de competencias que promueven valores como el esfuerzo, la superación y el trabajo colectivo”, expresaron las autoridades locales al cierre de la jornada.
Un reconocimiento especial fue dirigido a Sol Magdaleno, figura clave en la coordinación del torneo, por su compromiso y contribución al crecimiento de la gimnasia aeróbica en la ciudad. Su labor fue fundamental para garantizar el éxito de una competencia que volvió a posicionar a Pigüé como referencia deportiva en la provincia.
Con una convocatoria récord y un balance altamente positivo, el 2° Torneo Provincial de Gimnasia Aeróbica y Copa de Clubes 2025 reafirmó la importancia de seguir impulsando el deporte como herramienta de desarrollo personal y comunitario. Pigüé, una vez más, mostró que el espíritu deportivo se vive con pasión y orgullo.







