La piragüista bonaerense brindó detalles de su nuevo libro “Sabrina Ameghino. Contra la corriente”.
La deportista oriunda de Ensenada, Sabrina Ameghino, repasó los momentos más destacados de su trayectoria a través de una publicación que recorre su historia personal y deportiva. El libro, titulado “Sabrina Ameghino. Contra la corriente”, propone un recorrido íntimo por sus orígenes, los obstáculos que enfrentó y los logros alcanzados a lo largo de una extensa carrera en el canotaje de alto rendimiento.
En diálogo con TER por Radio Provincia, Ameghino celebró la salida del libro y destacó la importancia de poder contar su recorrido con una mirada profunda y honesta. “De chica jugaba al básquet”, recordó, aunque explicó que su vínculo con el canotaje comenzó de manera casi casual, cuando “a los 14 años me ofrecieron ir a remar con mi tío al club Regatas”, experiencia que marcaría un antes y un después en su vida deportiva.
La publicación fue realizada por Gastón Luppi y Pedro Garay, quienes narran desde la infancia de la deportista en Ensenada y Berisso hasta sus primeros pasos en la disciplina. El relato aborda además sus primeras competencias oficiales, el crecimiento dentro del seleccionado nacional y el desafío de la maternidad en paralelo a una carrera exigente.
Ameghino también recordó la influencia de su entorno familiar, señalando que sus padres siempre estuvieron vinculados al deporte. En sus inicios dentro del canotaje, confesó que se identificaba principalmente con referentes masculinos, aunque también mencionó figuras como Gabriela Sabatini en el tenis y la Generación Dorada del básquet como fuentes de inspiración.
En ese contexto, la ensenadense remarcó que el canotaje fue durante mucho tiempo un deporte mayoritariamente masculino, situación que comenzó a revertirse en los últimos años. “Lo que más nos frenó en Argentina fue la situación económica y, en los comienzos, también fue difícil el hecho de ser mujer”, expresó, al referirse a las barreras estructurales que debió atravesar.
Sabrina Ameghino cerró su carrera deportiva en 2024, tras dos décadas integrando la selección argentina de canotaje. A lo largo de su trayectoria obtuvo diez medallas panamericanas, consolidándose como una de las referentes más importantes de la disciplina y dejando un legado marcado por la perseverancia, el compromiso y la superación constante.







