En diálogo con el Deportivo 1270, la jugadora de hockey contó sus sensaciones luego de coronarse en los Países Bajos ante el equipo local.
Las Leonas hicieron historia en Países Bajos al conquistar su tercera Copa del Mundo, luego de superar al seleccionado local en una emocionante definición por penales australianos. Tras igualar 1-1 durante el tiempo reglamentario, el conjunto argentino se impuso en la tanda y volvió a quedarse con el máximo título mundial después de los campeonatos obtenidos en 2002 y 2010.
Una de las protagonistas de la consagración fue María Victoria Granatto, quien tuvo la responsabilidad de ejecutar el primer penal argentino. La delantera, integrante de Las Leonas junto a su hermana María José (una de las capitanas del equipo—+), convirtió su remate y dio el primer paso de una definición que terminó con Cristina “La China” Cosentino como gran figura, luego de atajar tres ejecuciones de las neerlandesas.
“Estoy recuperándome de tanta emoción, estoy como cayendo a este mundo otra vez pero con una felicidad que me desborda”, contó Vicky Granatto en diálogo con el Deportivo 1270, al referirse a sus sensaciones después de alcanzar la cima del hockey mundial. La jugadora de 35 años es la mayor de cuatro hermanas vinculadas al deporte: comenzó a jugar en el Círculo Universitario de Quilmes junto a Mariquena y María José, mientras que tiempo después se sumó Delfina.
La historia de las hermanas Granatto continuó en La Plata luego de que su familia decidiera mudarse a la ciudad tras la crisis de 2001. Antes habían conocido a Nacho López, relacionado con el hockey platense, quien les recomendó Santa Bárbara Hockey Club, en Manuel Gonnet. Allí continuaron desarrollando una trayectoria que llevó a Vicky y María José hasta la selección argentina y que ahora suma una nueva página dorada con la obtención del Mundial.
Sobre la preparación para afrontar los penales australianos, Granatto explicó que se trata de una instancia que trabaja desde hace años. “En mi caso lo vengo trabajando hace muchos años. Por lo general, en las posiciones delanteras se practica mucho en el juego cuando te toca jugar uno contra uno, pero con esto no alcanza para un alto nivel”, señaló. Además, remarcó la importancia de contar con una estrategia previa y explicó que, en su caso, prefiere apoyarse en lo planificado, variando la velocidad o el ángulo de ejecución para sorprender a la arquera.
La jugadora también reveló que decidió ser la primera en patear luego de conversar con su psicólogo, ya que no quería sobrepensar lo ocurrido durante la definición. “Es muy importante convertir el primer penal porque te da la seguridad para seguir y es el que nadie quiere ejecutar”, sostuvo. Sobre su remate ante más de 10.000 espectadores, recordó: “Cuando ejecuté el penal no escuchaba nada y había más de 10.000 personas gritando por su arquera”. Granatto también destacó el trabajo del equipo frente a las diferencias de infraestructura y profesionalismo con otras potencias, y puso en valor el “hambre de gloria” argentino. Finalmente, cuestionó los recortes al deporte y defendió el rol del ENARD: “El deporte muestra qué tipo de sociedad se quiere construir y por eso es importante la inversión”.







